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Desastres naturales de los últimos años en México.

Por octubre 6, 2017Desastres
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México está expuesto a desastres naturales por su posición geográfica, que pueden tener consecuencias considerables.

La protección es un compromiso que recae sobre los gobiernos locales y federales que deben tomar decisiones inteligentes y seguras  para cuidar de sus ciudadanos, pero también es un compromiso de cada uno de nosotros.

Este tipo de eventos nos dejan muchas lecciones aprendidas y sirven para replantear estrategias y planes de seguridad. En los sismos, los ciudadanos también vimos derrumbarse el paradigma de que el tejido social está resquebrajado y que es preciso reconstruirlo.

Aquí recordamos algunos desastres de los últimos años que han lastimado al país.

Sismos:

El pasado mes, fue muy difícil para la sociedad mexicana, el primer sismo registrado el 7 de septiembre, dejó afectaciones en los estados de Chiapas y de Oaxaca, dañó escuelas, el patrimonio cultural como templos y conventos, servicios, clínicas y hospitales y cientos de viviendas que requerirán la reconstrucción total, con una inversión mayor a ocho mil millones de pesos.

Y, después, el 19 de septiembre, a 32 años de recordar la catástrofe de 1985, se registró otro sismo de gran magnitud, que dejó devastación en la Ciudad de México y en los estados de México, Morelos, Puebla y Guerrero.

El desastre dejó caso 400 personas fallecidas, y miles de edificios siniestrados, así como temor en la población. En medio de la desgracia, los damnificados contaron con la ayuda internacional, el apoyo de marinos, soldados y la admirable organización de la sociedad civil que demostró solidaridad ante las tragedias.


Huracanes:

En el 2013, 2 huracanes llegaron al país casi al mismo tiempo. “Manuel”  que se acercaba lentamente por el Pacífico, para luego azotar toda la parte occidental del país e “Ingrid” que tocaba tierra casi al mismo tiempo por el Golfo de México. 150 personas murieron en todo el país.  29 de los 31 estados fueron afectados y miles de personas tuvieron que ser evacuadas.

El estado más afectado fue Guerrero donde, debido al cierre de la Autopista del Sol -la carretera que comunica al puerto de Acapulco con el resto del país-, 40.000 turistas quedaron atrapados.

Casi a la medianoche del 14 de septiembre, “Odile” tocaba tierra en Los Cabos como categoría III, con vientos de hasta 250 km/hr. Los reclamos a las aseguradoras por “Odile” fue de alrededor de 16 mil millones de dólares, considerada el año pasado la cuarta catástrofe más cara del mundo.

El 1 de septiembre del 2017,  tuvimos la presencia de la tormenta tropical Lidia que el cual impactó muy cerca de Cabo San Lucas, Baja California Sur, lo que generó tormentas intensas, vientos fuertes y provocó la muerte de seis personas, cinco en Los Cabos y una en Loreto. En 24 horas, este fenómeno meteorológico dejó tres veces más lluvia de lo que se registra durante todo un año en Baja California Sur.


Socavones:

La noche del 26 de septiembre, las lluvias causaron la muerte de una persona, y la evacuación de decenas de familias. Los municipios de Querétaro, San Juan del Río, Corregidora y una parte de El Marqués fueron los más afectados. Debido a la lluvia aparecieron dos socavones a un costado de la plaza Antea, donde cayó un camión del transporte público.

Anteriormente, en Nuevo León una mujer murió sepultada tras caer en un socavón, en la Colonia Coyoacán, el hundimiento, de unos 6 metros de profundidad, se formó a consecuencia de las lluvias.

El caso más sonado, fue el del Paso Exprés Tlahuica, una obra inaugurada en abril pasado, que consistió en la ampliación de cuatro a diez carriles del Libramiento Cuernavaca, en la Autopista del Sol; en este lugar un socavón provocó la muerte de dos tripulantes de un automóvil que circulaba por esta vía. El enorme boquete fue provocado por una fuga de agua

Se han registrado varios socavones en diferentes puntos de Aguascalientes con dimensiones de más de 3 metros de profundidad.


Además de tener una alerta sísmica, valdría la pena desarrollar una nuestra alerta cívica para ponernos, a trabajar por la seguridad de nuestro hogar, de nuestra comunidad, de nuestras escuelas, nuestros trabajos y de nuestro país.

Por lo anterior, bien vale la pena definir un plan de protección civil familiar, laboral y social, para lo cual es inaplazable revisar e implementar protocolos de seguridad en las áreas de trabajo, hogares, centros educativos y espacios públicos y reaccionar antes los desastres adecuadamente. No hay que olvidar que la protección comienza con una adecuada educación de cómo actuar ante cualquier catástrofe.

multisistemas.com

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